La efectividad de los antibióticos se está viendo reducida debido a que algunas bacterias están generando resistencias. Esto significa que enfermedades que antes se podían tratar con facilidad, hoy pueden resultar más difíciles al no disponer de antibióticos eficaces para curarlas.

Algunas de las causas de la aparición de estas resistencias son:

– Las bacterias: como tienen una gran capacidad de adaptación se adecúan a agentes externos con mucha facilidad. Cuando consiguen hacerse resistentes a un antibiótico pueden «comunicarse» con otras bacterias del organismo y transmitirles esta resistencia.

– El uso incorrecto de los antibióticos: las bacterias «aprenden» a resistir la acción de un antibiótico cuando entran en contacto con él, pero si en el momento del contacto, por diversos motivos, el antibiótico no las elimina por completo y sobreviven, se vuelven más resistentes a su efecto.

Teniendo en cuenta estas causas, como pacientes podemos tomar ciertas medidas que ayudarán a que los antibióticos sigan siendo eficaces:

– No utilizar un antibiótico sin prescripción médica. Un antibiótico que te fue útil la última vez no tiene por qué serlo ahora, ya que la bacteria puede ser distinta aunque tengas síntomas parecidos. Es imprescindible que consultes siempre a tu médico antes de tomar antibióticos.

– Cumple siempre con la duración y la dosis que te haya indicado tu médico. Si interrumpes el tratamiento antes de tiempo o la dosis no es la adecuada, habrá bacterias que tengan contacto con el antibiótico pero no serán eliminadas completamente. De esta forma, las bacterias que sobrevivan pueden volverse resistentes.

– Emplear los antibióticos apropiados para cada tipo de bacteria. El uso innecesario de antibióticos de amplio espectro, es decir, eficaces frente a muchos tipos de bacterias, también es responsable de generar gran número de resistencias.

– No utilizar antibióticos para luchar contra infecciones causadas por virus porque son completamente ineficaces. Usarlos para combatir, por ejemplo, una gripe, provocará que las bacterias presentes en tu cuerpo en ese momento tengan un contacto con el antibiótico, lo cual les permitirá hacerse resistentes.

No te automediques. Cuidá tu salud. Por cualquier enfermedad, siempre la manera correcta de actuar es consultando a tu médico.